crítica

‘La cámara sangrienta’ de Angela Carter

En la casa reinaba un ambiente de agotamiento, de desesperación y, peor aún, una especie de desilusión física, como si su glamur se hubiera sustentado en un truco barato de magia y el mago, al fracasar en su intento de ganarse a la multitud, se hubiera ido a probar suerte en otro sitio.

cámaraMi encuentro con este libro fue casual. El pasado junio, tras un examen, fui sola a la Feria del Libro, a dar un paseo y quizás encontrar alguna obra que me interesase. Fue una pasada: a esa hora apenas había gente o demasiado calor y pude investigar cuanto quise. Cuando había ya comprado tres libros me pasé por el puesto de Sexto Piso y me puse a mirar por ahí hasta que mis ojos se posaaron sobre La cámara sangrienta. Sabía quien era Angela Carter, pero no tenía pensado comprar su libro; no quería comprar más libros. Y de pronto un chico de dentro (supongo que alguien de la editorial) me vio y me dijo: tienes que leerlo. Es maravilloso. A mí me encanta. Así que lo compré. Y lo leí.

Tenéis que leerlo. Es maravilloso. A mí me encanta.

La cámara sangrienta (1979) reúne diez magníficos relatos de la escritora inglesa Angela Carter que suponen revisiones a cuentos tradicionales como La Bella y la BestiaEl gato con botas. ¿Otra vez?, diréis, impacientes. Sí, otra vez, pero es la perspectiva la que cuenta. La intención aquí es la de darle una voz a los sujetos en apariencia pasivos de los cuentos originales, sean de la condición que sean, además de un giro pérfido, sangriento y con mucha carga erótica, en líneas o entre líneas. Esto con una prosa barroca, engalanada pero nunca redundante, siempre capaz, flexible, certera; y una imaginería muy visual, de colores vívidos, momentos extremos y descripciones precisas y hermosas.

La obra de Carter se fundamenta en una serie de elementos repetidos que, en consonancia con las tramas de las obras, surgen y revelan una serie de simbolismos clave para la lectura; pocas veces he visto recepciones más interesantes y singulares de los cuentos clásicos. No se trata, de este modo, de una relectura de la Caperucita, sino de un estudio sobre el tema y sobre todo lo obscuro que subyace en la tradición, tanto del cuento europeo más conocido por el gran público como de fábulas como la de Eros y Psique, cuyo recuerdo es inevitable en algunos pasajes de la obra.

La sangre, por supuesto, es esencial aquí, y todo lo que ella conlleva: una violencia oscura, de nuevo soterrada a veces y directa en otros, la muerte, pero también con una relación directa con la sexualidad y el erotismo más absoluto. Las bestias: por todas partes hay aquí animales. Bestias de todo tipo: lobos, leones, tigres, gatos, seres peligrosos (o no), a los que enfrentarse, a los que matar o, mejor dicho, dominar, por los medios que sean necesarios. Se hace evidente esto en El cortejo de el señor LeónLa novia del tigre. Y la metamorfosis, claro, el cambio, y cómo se gestiona, por qué surge, qué conlleva. Como ya os digo, la perspectiva no es la habitual: Carter no trata los motivos como siempre, les da la vuelta, manifiesta interés en la psique, en la sexualidad y en todo aquello que el cuento más tradicional deja de lado, como un desarrollo concreto y singular de cada uno de los personajes.

La condesa es una casa encantada.

Me gustaría mencionaros algunos de los relatos con mayor concreación, como el primero, que da nombre al libro y es el más largo, el más desarrollado y también, para mí, el más intenso de ellos. Explora la figura de la última novia de Barbazul, la conocida por el lector, pero revistiéndola de una nueva dignidad, con un estilo bondadoso y enérgico. Es un muy buen ejemplo de la narrativa de Angela Carter, pues aúna todas las características cuyas pinceladas encontramos en otros relatos: barroquismo y minuciosidad sin petulancia, así como ese tratamiento de la sexualidad como algo peligroso, pero a lo que referirse con una cierta melancolía. Sin embargo, también hay textos (como El hombre lobo El gato con botas) en los que se aparta de este estilo para adentrarse en una prosa más traviesa, menos recargada y con un espíritu más risueño. En todos ellos triunfa sin medias tintas. Mención aparte merece el relato La dama de la casa del amor, con algunos de los fragmentos más bellos (y tristes) de toda la obra.

No solo deberíais leerlo (¡y ya!), sino que además os exhorto a leer la edición de Sexto Piso, pues las ilustraciones de Alejandra Acosta son magníficas, perfectas para la obra. Uno de esos casos en los que las ilustraciones aportan narración al propio texto y convierten la lectura en un placer aún mayor. Así que ya sabéis.

(Traducción de Jesús Gómez Gutiérrez para Sexto Piso, 2017)
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Perspectiva

Se acaba el año ya, ahora, en un ratín. Por ahí salieron las listas de mejores lecturas, las reflexiones estadísticas, los propósitos para el 2018, los descubrimientos, las decepciones. No voy a ser menos, así que hoy os traigo un texto en torno a todas estas cosas: qué es lo mejor –y por qué no, también lo peor– que he leído durante este año, cuánto he leído… y si os parece, extraemos unas conclusiones.

Números y estadísticas

En 2017 he leído un total de 80 libros (más o menos: algunos no los he contado porque perdí la libreta en algún momento del verano y fui de memoria durante mucho tiempo). La primera lectura del año fue No es país para viejos (Cormac McCarthy) y la última, la actual y que no cuento, La última noche en Tremore Beach (Mikel Santiago). La última en la lista es en realidad Edipo Rey (Sófocles). De estos 80, hay un alto porcentaje de lecturas obligatorias (unas quince obras, tanto novelas como ensayística y no ficción; aunque las cifras no son exactas porque mi criterio es muy voluble). De lo seleccionado por mí hay casi una paridad absoluta entre autores y autoras (no llega a ser 50%, lógicamente, pero por ahí va la cosa). Ha sido el primer año que busco escritoras de forma consciente y se nota, puesto que ahora me surge solo el ir a buscar autoras femeninas puesto que he encontrado un nicho muy interesante que me gusta explorar. Cuando alguien me pregunta por recomendaciones, me salen nombres de ambos sexos, algo que antes me resultaba más difícil. Seguiré explorando este camino.

Vuelvo a la cifra absoluta: sigue siendo mayoritariamente novela, con nueve ensayos, seis libros de relatos y aproximadamente ese mismo número de obras de teatro y comics. Decepcionante. Me gustaría que fuese más equitativo, sobre todo porque disfruto muchísimo de la no ficción y del relato. El teatro me decepciona menos, puesto que he podido ver algunas obras representadas y me quedo con eso frente a su lectura.

En general he disfrutado de todas las lecturas, con algunas excepciones, claro está, y me alegro poder decir esto, pues creo que estoy afinando bastante el ojo lector poco a poco. Aunque estoy satisfecha de la cifra (¡es altísima!) sé de sobra que podría ser mucho más alta, puesto que tengo el tiempo y lo utilizo… mal, para que nos vamos a engañar. Esto se relaciona bastante con algunas de mis intenciones para el año que viene, que no son concretas sino generales y que versan sobre mis hábitos de lectura, más que nada.

Mejores lecturas del año

Elegir las mejores lecturas de un año tan magnífico me está resultando muy dificultoso. Dependería del día incluir unas u otras, tengo tan solo clara cuál fue la novela que más llegó a mi corazón, pero intentaré hacer una lista de 10 obras. No lo he conseguido. Van once. Se jodan. Sin (casi) orden ni concierto, mi selección (son todo novela menos un libro de relatos y un comic, es lo que tiene):

– No llores, pequeño de Ngũgĩ wa Thiong’o (de esta hablé aquí)
El cuento de la criada de Margaret Atwood (imposible no llorar)
– We Have Always Lived in the Castle de Shirley Jackson (una sonrisilla pérfida hecha novela)
– El lustre de la perla de Sarah Waters (drama victoriano lésbico para su deleite)
– Intrusos de Adrian Tomine (si Carver hubiese escrito cómic)
– La amiga estupenda de Elena Ferrante (ya os conté qué tal)
– No es país para viejos de Cormac McCarthy (o ‘el señor que siempre sabe dónde duele’)
– Interpreter of Maladies de Jhumpa Lahiri (una mirada agudísima sobre el vivir)
– Girl meets Boy de Ali Smith (a mí esto me dejó con los pelos de punta)
– It de Stephen King (relectura de una de mis novelas favoritas, leída a golpe de lágrima, con mucha emoción)
– La niña del faro de Jeanette Winterson (esta fue mi lectura preferida del año. Si tenéis que leer una de las obras de esta lista, que sea esta preciosa narración sobre las historias, la luz y el encontrarse a uno mismo gracias a la ficción)

(Ahora, un minuto de silencio para el resto de obras que no son tan ‘magníficas’, pero que lo son mucho y se han quedado sin aparecer en la lista. Os quise y os querré siempre, Kate Chopin, Rebecca Solnit, Joe Hill, Nieves Delgado, Anna Starobinets, Mercé Rodoreda, Laura Lee Bahr, autoras de Dark Fantasies).

Peores lecturas

(Esto es más fácil)
History of Wolves de Emily Fridlund (intentaría argumentar las razones, pero es que me aburriría tanto como leyendo esta sinsorga sosa y plana)
– El exorcista de William Petter Blatty (pobre ejecución de una idea genial, como os conté aquí)
– También esto pasará de Milena Busquets (una visión sobre el duelo que no me fue nada grata)
– La conquista del aire de Belén Gopegui (nunca nadie fue tan pedante hablando del ennui del pequeñoburgués rojeras y baby-boomer)

Para el año que viene

Uno de mis principales propósitos es lograr asiduidad en este blog. Conseguir alcanzar una frecuencia alta de publicación sería para mí fantástico. Para ello, pues lo de siempre, se me hace necesaria una mejor organización. También quiero aprovechar las rachas de tiempo en la que a una le apetece leer tanto o más que vivir para leer todo lo que pueda, puesto que me es tan absurdamente fácil estancarme en un libro.

Por otro lado, me gustaría combinar tres objetivos de lectura. Por un lado, leer más ‘fondo de estantería’, es decir, clásicos y narrativa contemporánea elemental; por otro, continuar con la exploración de lo diverso de la literatura, seguir leyendo a autores y autoras ya conocidas e investigar nuevas caras por ahí, es decir, salir investigando. Por último, quiero comenzar a hacerme una idea de la literatura italiana. Leer a Elena Ferrante supuso un momento maravilloso de mi año, dando un pistoletazo de salida a mi retorno a la lectura voraz. Al mismo tiempo estoy estudiando el idioma, comencé este curso, y me gustaría leer obras del país (o del ámbito lingüístico) para conocer la cultura, hacerme a la forma, etc. Tengo algunos nombres apuntados pero si queréis recomendarme cualquier otro, bienvenido sea.

Tengo algún que otro propósito más particular (leer esto, leer aquello, leer x cosas, etc.) pero ese tipo de concreciones me las guardo para mí, que son personales.

¡Feliz año y nos leemos en 2018!

crítica

‘El exorcista’ de William Peter Blatty

Se apeó del taxi un hombre alto, ya entrado en años. Vestía impermeable y sombrero negro y llevaba en la mano una desvencijada maleta. Pagó al conductor, volvióse y permaneció inmóvil, con la mirada fija en la casa. El taxi se alejó y desapareció por la esquina de la calle Treinta y Seis. Kinderman partió rapidamente detrás de él para seguirlo. Al doblar la esquina vio que el hombre de edad seguía parado bajo la luz de la lámpara de la calle, en medio de la neblina, como un melancólico viajero congelado en el tiempo.

exorcista-william-peter-blatty-club-libro-madrid-tertulia-literaria-ciervo-blancoNo creo que quede nadie ahí fuera que no conozca la historia de este libro, así que me ahorro el describir y paso directamente a un breve desguaceo.

La cosa es así: El exorcista es una novela muy famosa porque tiene una adaptación cinematográfica muy reputada en todos los círculos cinéfilos, sean de género o no. Es una película fantástica, aterradora y angustiosa. La novela no es apenas así, y siento mucho leerla a la luz de su adaptación, eso está feo, pero 1) soy (casi) comparatista y 2) es imposible valorarla, hasta cierto punto, sin tener en cuenta el filme. Además, 3) me gusta mucho el terror, lo consumo mucho y me es inevitable la comparación de obras.

¿Por qué El exorcista es una mala novela? Respuesta corta: porque está mal escrita. Respuesta larga: entiendo que la literatura de entretenimiento no suele tener demasiado interés en el nivel formal, pero los diálogos abruptos, la superficialidad en la descripción de los personajes y la narración tosca y formada por frases breves y aburridas no tienen excusa. Y esto abunda mucho en la novela, sobre todo en sus dos primeras partes, que carecen de oxígeno, el aire no corre entre las páginas, son diálogos y diálogos de plomizas intervenciones, capítulos enteros de oraciones sin complejidad alguna. Un completo aburrimiento: la trama puede ser interesante (y lo es), pero sin apoyo formal, la lectura es un tedio absoluto.

Este no es el único problema: los personajes están poco o nada trabajados. Se trata de una obra que aboga en su mayor parte por un terror de corte psicológico y que, pese al exorcismo que tiene por núcleo, se centra en desarrollar temas como la maternidad o las relaciones familiares. Sin embargo, deja de lado de una forma espectacular a sus personajes en pos de crear una atmósfera que nunca llega a satisfacer del todo. Así (y quitando al demonio, que tiene un desparpajo absoluto) todos los seres humanos de la obra son burdas caricaturas que no transmiten ni generan interés. Es todo tan blanquín, tan básico… una verdadera lástima.

Chris levantó la vista y se quedó petrificada.
Deslizándose como una araña, rápidamente detrás de Sharon y cerca de ella, con el cuerpo doblado en arco para atrás y la cabeza casi tocándole los pies, estaba Regan, que sacaba la lengua de la boca y la volvía a meter en ella, mientras silbaba igual que una víbora […]. Sharon se detuvo. Regan también. Sharon se volvió y no vio nada. Y luego gritó al sentir la lengua de Regan lamiéndole los tobillos.

La lástima se debe, sobre todo, a que la trama de la novela es incapaz de sostener una narrativa tan plana, por muy buena que sea. La historia sí es efectiva, pero pasa lo mismo aquí que con el cine de terror: sin soporte formal, es difícil que una se vea cautivada por un par de sustos y escenas de infarto, en especial si sabe de qué va la cosa antes de ponerse al tema. Pero la historia es magnífica, ¡claro que sí!, la imaginería es brutal, todo está organizado y estructurado a la perfección, en especial la tercera parte, en la que Blatty se pone enérgico y logra un clímax apoteósico, angustioso y, esta vez sí, digno de la posterior adaptación. La última gran escena de la obra, en la habitación de Regan, es heladora, terrorífica… es brillante. Por otro lado, tiene un singular interés todo el desarrollo de la investigación de Karras, es muy divertido observar su minucioso examen de todos y cada uno de los síntomas, luchando sin éxito contra la idea de que se trate efectivamente de una posesión real.

El exorcismo de verdad, el que tiene lugar al final de la obra, el operado por los padres Karras y Merrin, se narra, ahora sí, desde una perspectiva ágil, aguda, que no se detiene por un momento sino que agarra la escena y la desmenuza de manera cuidadosa con tiento y cuidado. Este tercer acto, claro, ayuda a que la valoración final del libro suba, lo cual me parece inevitable: ojalá todo hubiese sido así, habría disfrutado enormemente. No es tan solo que Blatty coja ritmo entrada ya la novela, sino que además es aquí donde va a ejecutar de forma muy correcta todo el pensamiento teológico que antes tan solo se atisbaba someramente. Me refiero a las dudas en torno a la existencia de Dios que aquejan al padre Karras, que, pese a ser presentadas con torpeza por el autor en un principio, es evidente que se disparan cuando el demonio aparece en todo su esplendor. Es lo más interesante de la obra y nuevamente es una lástima que quede desaprovechado por la absoluta incapacidad de Blatty de contar algo más que una historia.

Que no se entere nadie de que he dicho yo esto, pero: mejor ved la película.

(Traducción de Raquel Albornoz para Plaza & Janés, 1975)
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Noviembre y diciembre

Para noviembre seleccioné cuatro títulos que quería leer, como una suerte de “tbr”, y los puse en twitter, esperando que si estaban escritos en algún lugar no iba a fallar en leerlos. Y lo cierto es que lo hice: tres de ellos, otro lo tengo a medias, que no soy una super mujer con tiempo infinito y una única fuente de ocio. Así que he pensado que entre que escribo reseñas y no, puedo replantear este tipo de entradas algo generales en las que os cuento lo que leí a lo largo del mes y os adelanto un poco el plan de lecturas del mes siguiente. Siempre me han gustado mucho los ‘wrap ups’, porque es una buena forma de conocer el tipo de libros que una persona lee, sobre todo si dicha persona ha leído más de cinco libros a lo largo de X tiempo. No es el caso. Voy a dejar por aquí también las lecturas que he realizado para la carrera, aunque tampoco voy a meterme en camisas de once varas hablando de ellas.

1. ILÍADA de Homero

Me sorprende que haya sido en cuarto de carrera cuando nos han mandado leer esta obra, la verdad, y no antes, en segundo, aunque también reconozco que mi yo de 18/19 no habría tenido tanta fuerza de espíritu ni habría disfrutado tantísimo de la lectura. No hay mucho que decir: si tenéis interés en ella, yo leí la edición nueva de Alianza y la forma es excelente. Es algo vastísimo, increíble, ilustre y, pese a lo que pueda parecer, entretiene lo que no está escrito.

2. EL LIBRO DE LA CIUDAD DE LAS DAMAS de Cristina de Pizán

Ojalá esto fuese más conocido. Es una obra de 1405 en la que la autora hace todo un alegato a la libertad, la fuerza y el carácter de la mujer, con muchas afirmaciones de una modernidad impactante. Cristina tenía una mente preclara y, si bien creo que ‘protofeminismo’ no se ajusta, sí es un antecedente a cualquier planteamiento de igualdad y reivindicación de la mujer en todos sus aspectos.

3. LA AMIGA ESTUPENDA de Elena Ferrante

De este os hablé ya, muy ilusionada, y escribí algo que podría ser o no una crítica, podría ser o no una reseña y podría ser o no una valoración. Es maravillosa (la novela), leedla. Mi texto aquí.

4. EL EXORCISTA de William Peter Blatty

Pretendo escribir algo sobre este libro (aplíquese también esto al siguiente) y de hecho lo tengo a medias, por compromisos escolares no he podido hacerlo aún. Es una novela mediocre, escrita con tosquedad y con muchas fallas, pero tiene un tercer acto loable y terrorífico. Recomiendo la magnífica película si es que queda alguien en el mundo que aún no la haya visto.

5. GIRL MEETS BOY de Ali Smith

Uno de los libros más hermosos que he leído últimamente, y la novela que más me ha gustado de las tres que he leído este mes. Ahora mismo quiero leer todo lo que Ali Smith escriba, su lirismo, pureza y juegos narrativos me han ganado de una forma espectacular. Ya os hablaré de esto, aunque solo sea para mostraros alguna cita. Y pronto leeré Autumn.

Y a medias:

1. METAMORFOSIS de Ovidio

Con tranquilidad. Con mucha, mucha tranquilidad esto. Pero es hermosísimo.

2. LA CONQUISTA DEL AIRE de Belén Gopegui

Este era el cuarto libro que había pensado en leer en noviembre y con el que me quedé a medias. De momento sentimientos encontrados: me gusta cómo escribe Gopegui, me parece que tiene una premisa interesante y disfruto sobre todo con ciertas astucias narrativas del texto. Por otro lado, creo que hay una distancia entre la trama y yo que se debe sobre todo a ¿mi edad? ¿mi generación? Los personajes me resultan insufribles y la desconexión es tremenda. Ver veremos.

3. GUERRA MUNDIAL Z de Max Brooks

Hay dos personas en mi vida muy pesadas con que me lea este libro. De verdad, muy pesadas. La fiebre d eMurakami era más discreta. Leí un poco y tuve que dejarlo, ¡PERO! me está gustando. Es interesante cómo le da la vuelta a la historia de zombies al uso intentando centrarse en el lado humano, y sobre todo en el lado cruel de este contingente.

***

Ahora, ¿cuáles son mis intenciones para con diciembre? Pues varias, y las voy a agrupar por temas/ámbitos de mi vida (aparte todo esto de lo que ya tengo a medias, claro está):

1. Terminar las METAMORFOSIS y leer las HEROIDAS, también de Ovidio. Del mismo modo, tengo muchos textos pendientes de otras muchas asignaturas conlo sque no os entretendré, pero que van desde obras medievales hasta literatura francesa contemporánea, pasando por seres renacentistas. En los textos teóricos prefiero ni pensar de momento.

2. LA CHICA DESCALZA EN LA COLINA DE LOS ARÁNDANOS y ÚLTIMA NOCHE EN EL PÁRAMO. Ambas lecturas serán reseñadas en Libros Prohibidos en su debido momento (¡ey, pasaos por nuestro Patreon!), y os las enlazaré en el ídem. Terror y cosas peculiares para mi cuerpo. Lo que me gusta a mí un buen susto. [De hecho: el de La chica descalza… ya está leído y reseñado, lo podéis leer aquí]

3. La selección de novelística/no ficción de ocio que tengo pensada para este mes: EL CUENTO DE LA CRIADA de Margaret Atwood. EL VERANO SIN HOMBRES y LA MUJER QUE MIRA A LOS HOMBRES QUE MIRAN A LAS MUJERES de Siri Huvsvedt. DIARIO DE UN LADRÓN de Genette. EL PERIODISTA DEPORTIVO de Richard Ford. AUTUMN de Ali Smith.

Básicamente, se vienen las navidades, el frío y la sombra de los exámenes cerniéndose sobre una. Y es de todo el mundo sabido que en época de exámenes se lee mucho más, y en el periodo navideño, entre viaje y viaje y teoría de la crítica y síndrome de Stendhal ante lo renacentista yo me vuelvo muy productiva. De todas formas, esto es más una lista de posibles que de definitivos. Ver veremos.

crítica

‘La amiga estupenda’ de Elena Ferrante

Le estaba sucediendo eso que ya he mencionado y que después ella llamó desbordamiento. Fue -me dijo- como si en una noche de luna llena en el mar, la masa negrísima de una tempestad avanzara por el cielo, tragara toda claridad, desgastara el borde de la luna y deformara el disco luminoso reduciéndolo a su verdadera naturaleza de insensata materia bruta. Lila imaginó, vio, sintió -como si fuera real- que su hermano se rompía. Ante sus ojos, Rino perdió la fisonomía que había tenido siempre desde que ella lo recordaba, la fisonomía del muchacho generoso, honrado, los rasgos agradables de la persona de fiar, el perfil amado de quien siempre da, desde que ella tenía memoria, de quien la había divertido, ayudado, protegido. Allí, en medio de las violentas explosiones, del frío, entre el humo que irritaba la nariz y el olor penetrante del azufre, algo violó la estructura orgánica de su hermano, ejerció en él una presión tan intensa que quebró sus contornos, y la materia se expandió como un magma mostrándole de qué estaba realmente hecho.

eh421449(Seré breve, porque hace mucho que no escribo).

En esta novela se habla de Lenù y Lila. Más bien de Lila desde la perspectiva de Lenù. En realidad, de lo que trata esto es de la vida de dos napolitanas de barrio obrero, una vida vista por los ojos de una de ellas, y de cómo se desarrolla, de cómo los sueños surgen y dejan de existir, de cómo nacen amores y odios, etc. Es el primer volumen de su historia, le siguen otros tres que necesito y requiero como el aire para respirar.

Elena Ferrante, sea quien sea (*lanza un beso a Italia* para Elena) escribe con una garra especial, con una forma bella y dulce y melancólica y abrupta que atrapa al lector, le da mil vueltas y le desconcierta con selecciones de palabras curiosas y hermosas. Pese a que el tema de la novela brilla por su familiaridad (ya me diréis, una vida, pues como todas, un coming of age, pues como todas) es precisamente esta forma la que la reviste, la engalana y la llena de magia. Es sencilla, es costumbrista, es cálida en este sentido, pero al mismo tiempo tiene una fuerza tan brutal, es tan demoledora cuando quiere mientras se disfraza de cosa diaria que una se sorprende pensando de nuevo en pasajes, en fragmentos, como el que os he puesto más arriba. Se siente (una, yo) identificada con Lenù cuando hablaba de la carta de Lila, cuando decía a posteriori que no podía olvidar lo que decía de las ollas de cobre. Pues yo estoy igual pero con todo lo que Ferrante ha escrito en esta novela: a todo le doy vueltas, todo me perturba y todo me fascina.

Lila y Lenù. Lenù y Lila. ¿Por cuál empiezo? Llevo unos días planteándome esto. ¿Quién es la protagonista? ¿De quién habla más La amiga estupenda? ¿Quién es la amiga? Debería ser más fácil, pero no lo es. Lila y Lenù se conocen de nenas y toda la novela desarrolla su adolescencia, con atrases y adelantes en el tiempo, explorando de paso las vidas de todos sus compañeros de barrio, sus familias, amigos y amores. Habla Lenù, Elena, que desde el prólogo (el marco de la obra) decide narrar sus historias. Aparte de escribir todo cuanto acontece, Lenù hace algo más: mirar a Lila. Observarla en su día a día, necesitarla de forma constante, buscar su aprobación, pero sobre todo observarla y, cuando no puede hacerlo, echarla de menos. Es gracias a este proyecto suyo, a su forma de entender el mundo y a su forma de ser en la amistad que conocemos a esa fierecilla que es Lila. Lenù mira a Lila con algo más que admiración, un algo que es como un ansia de hacerse creer a sí misma que eran amigas de verdad, de las buenas, como tratando de justificarse. Porque para qué va a engañar al lector. A nosotras nos la presenta como alguien fascinante y enigmático, alguien que calla mucho y muestra poca cosa, pero en lo personal he visto más pureza en el personaje de Lenù y en su lucha por no perder sus sueños, aunque no lo haga por ella en ningún caso.

Es de la perspectiva con la que está narrada la novela de la que surgen su honestidad y su melancolía. A lo que me refiero con honestidad es a que Ferrante le está dando voz, identidad y narrativa a un microcosmos, a un todo real, como si de autoficción se tratase (sin tener que serlo para nada), como si fuese una biografía real. Los hechos acontecidos, pero sobre todo los sentimientos de los personajes y su forma torpe de comportarse ante el mundo, duelen porque son verídicos. Y la melancolía… pues es inevitable, ¿no? Se nos cuenta esta historia, desde el corazón, desde la observación minuciosa de la realidad y la comprensión última de muchas cosas, es inevitable sentir una melancolía nostálgica -pero con un tono de renuncia a este mundo también existente- ante lo que leemos.

Me parece una novela hermosísima, escrita desde el corazón, desde lo más íntimo, que narra unos acontecimientos muy puros y humanos. Espero poder leer pronto el resto de esta saga y seguir hipnotizándome con la peculiar forma de narrar de Ferrante. Sé que este texto no le hace justicia a la novela, pero de verdad, leedla. Os vais a enamorar.

PD: mi intención es volver a escribir aquí, aunque no sé si seré capaz. Llevo pensando todo el verano en ello, pero nunca encontraba el momento; La amiga estupenda ha sido el revulsivo. Intentaré sacar alguna de las críticas (o lo que sean) que tengo semi-escritas y lograr alguna continuidad con esto. Deseadme suerte.

 

la nada

Joyce Carol Oates (I): Introducción #AdoptaUnaAutora

Como ya sabéis, gracias a la iniciativa Adopta una autora este año en El papel amarillo estaremos leyendo a Joyce Carol Oates, la prolífica autora estadounidense. Pensando en qué hacer para la primera entrada, me topé con una enorme piedra en el camino: la época de exámenes. Así que, pese a mi inicial intención, me veo obligada a dedicar estas primeras líneas a presentaros a la autora en su totalidad, para poder dedicarme a entradas con mayor interés (al menos para mí) en cuanto acabe mis obligaciones estudiantiles.

Joyce Carol Oates nació en 1938 en Nueva York. Actualmente retirada a sus casi ochenta años, trabajó gran parte de su vida como profesora de literatura creativa en Princeton (y anteriormente en Ontario y en Texas). Desde la publicación, en 1963 y 1964 respectivamente, de su primera colección de relatos (By the North Gate) y novela (With Shuddering Fall), la autora no ha parado de escribir. No es broma: en la Wikipedia inglesa se citan 45 novelas (la última, A Book of American Martyrs, se publicará este 2017), más 11 que escribió bajo dos pseudónimos; 39 libros de relatos; 11 novellas (relatos largos o novelas cortas). Por no hablar de los ensayos, el teatro, la literatura para niños y jóvenes, la poesía (aquí tenéis dos poemas, ‘This Is The Season‘, que también podéis escuchar, y ‘Too Young To Marry but Not Too Young to Die‘, y su trabajo como reseñadora para algunas publicaciones, sobre el que hablaré más adelante. Creo que os hacéis una idea de su tremendísimo, casi inabarcable, trabajo.

En 1961 se casó con Raymond J. Smith, tumblr_lj5m5e0vie1qiu5e6o1_4001compañero suyo de universidad: esto os lo cuento porque fue con él con quien fundó la revista literaria Ontario Review en 1974. Esta revista, cuyo objetivo era crear una suerte de puente intercultural entre las literaturas canadiense y estadounidense, funcionó hasta la muerte de Smith en 2008. Podéis leer todos los números de la revista en esta página web de la universidad de San Francisco. Un par de sugerencias: estas tres reseñas escritas por Oates y Baby, un relato corto de la autora. Por supuesto, este material está en inglés.

Oates no es solo una escritora prolífica y muy productiva, que escribe muchísimo de una forma casi religiosa (‘Puedo escribir durante todo el día. No es como si me sentara a escribir y fuese extraordinario. Es lo que hago‘ [2]). Si echamos un vistazo a su bibliografía, nos damos cuenta de que la temática es muy interesante. Aunque haya escrito obras de numerosos géneros, parece que su preocupación suele estar relacionada con la pérdida de la inocencia, el despertar frente al mundo, las situaciones terroríficas y terribles de la vida real, las mujeres en relación con el mundo (3). ‘El terror es un hecho de la vida’, dijo en una ocasión, ‘y como escritora me interesan todas las facetas de la vida. Como Lovecraft dijo, el terror mayor y más viejo que existe es el que se da hacia lo desconocido. La literatura gótica o de terror es la más imaginativa de todas, por su obvia relación con la lógica irreal de los sueños’ (1). Leyendo esta cita, vamos comprendiendo un poco de qué va la cosa. En sus historias, encontramos una serie de elementos que, en muchas ocasiones, aportan un tono terrible al relato.

jco-pic-1Me gustaría poneros el ejemplo de Where are you Going, Where Have you Been (3), porque es casi lo único de ficción que he podido leer con tiempo y con una inversión de cabeza adecuada. Si hacéis click en el título, os llevará a una página donde podréis leerlo. Creo que es una historia que encaja bien con la cita que os inserté en el párrafo anterior. Hasta cierto punto, no parece haber en el relato nada que se salga de la realidad: presenta un personaje, presenta el conflicto, el conflicto se hace mayor, tememos por el personaje, incomoda, queremos que acabe. Creo que no es difícil ver la situación narrada como una situación de puro terror agónico: la reacción, ligeramente histérica, de la protagonista es bastante clara en ese aspecto. Sin embargo, hay una serie de recursos narrativos en la historia, una serie de símbolos, por así decirlo, que hacen que el lector dude en todo momento con respecto de la realidad de la secuencia final. Toda la conversación con Friend tiene un tono empañado y pese a la elección de vocabulario, que hace la lectura muy desagradable, no se llega a saber si se trata de un sueño o de una situación real. Tiene, como diría ella, ‘la lógica irreal de los sueños’.

Como gran interesada en el terror (tanto en literatura como en cine), considero muy interesante que una autora así tenga esta perspectiva del género tan humana. Creo que es lo que más me llama la atención de su obra, sobre todo porque el relato que os comento me resultó fascinante. Sin embargo, y pese a toda su obra, una vez te pones a investigar a Oates descubre que no es solo una gran autora, sino que es, además, una excelente y ecléctica lectora. Se ve cuando habla de sus influencias (cuando dice, por ejemplo, que le gustaría estar influenciada por Poe pero que en realidad es más de Kafka). Es fácil encontrar, también, entrevistas en las que hable de libros (qué lee, cómo lee, cuándo lee, en qué postura y ese tipo de cosas que tanto os gustan a algunos); os dejaré los enlaces de varias más abajo (4, 5, 6).

Yo ahora mismo estoy leyendo Mágico, sombrío, impenetrable (2014), a sorbitos a causa de los exámenes, pero disfrutando mucho. Me gusta cómo presenta las cosas, de una forma un tanto pausada, y me gustan los diálogos. Ya veremos cómo sigue la cosa. Os iré contando más adelante.

Fuentes / enlaces interesantes:

(1) Joyce Carol Oates: The Gothic Queen
(2) The Writing Life Of Joyce Carol Oates
(3) Q&A With Joyce Carol Oates
(3) Celestial Timepiece
(4) Joyce Carol Oates’ 10 Favorite Books
(5) Joyce Carol Oates: By the Book
(6) Interview with Joyce Carol Oates – The Boston Globe

crítica

‘Una vacante imprevista’, J. K. Rowling

“Todo se había hecho pedazos. Que los objetos siguieran allí —las paredes, las sillas, los dibujos de los niños en las paredes— no significaba nada. Cada átomo de todo aquello había estallado para reconstituirse en un instante, y su permanencia y solidez aparentes en realidad eran risibles; se disolvería todo con sólo tocarlo, porque de pronto todo se había vuelto fino y desmenuzable como el papel de seda.”

9788498384925En Pagford, un pueblo inglés, uno de los miembros del concejo fallece. Las elecciones no se harán esperar y, sin embargo, son casi lo de menos; la muerte desencadena una serie de acontecimientos que convierten la ciudad de provincias en un hervidero de críticas, insultos, emociones y catástrofes a pequeña escala. A grandes rasgos, esto es Una vacante imprevista. Otra definición podría ser: eliminen el aditivo paranormal a una obra de Stephen King, quedando solo la parte en la que se habla de los habitantes del pueblo. Esto también es Una vacante imprevista.

Lo más interesante a nivel narrativo de la primera obra de J. K. Rowling tras abandonar (temporalmente) el universo de Harry Potter son los personajes. La capacidad de caracterización es abrumadora, todos tienen una gran complejidad e interés, además de una profundísima personalidad. Se trata de una novela coral, con focalización en muchos personajes cuyas historias se entrelazan y, pese a esto (o precisamente por esto) no hay en ningún momento lugar a dudas acerca de quién es quién o cuál es el perfil de cada uno de ellos. Además, el reparto se siente real, humano y, pese a lo que en un principio parece (hay un par de descripciones de preescolar golosonas por ahí), Rowling apuesta por mostrar más que describir inútilmente. Así, a medida que la trama se desarrolla, el lector comprende que el dibujado de los personajes, sobre todo de los jóvenes, es tan solo un boceto, un esquema. Incluso si esto es a partir de algo tan tosco como el núcleo de esta obra (el foro y los mensajes anónimos), resulta interesante el cambio que se va produciendo en ellos.

Lo que os comentaba arriba poniendo esta obra pareja a la de algunas de Stephen King (se me ocurren La cúpula o Salem’s Lot) no es del todo exacto. Aquí se centra más en todos los individuos del pueblo y no hay rastro alguno de la urbe como un personaje más. Por otro lado, Rowling carece del gancho narrativo del que dispone King. Sí, por supuesto, es capaz de crear una novela entretenida, amena, correcta y con una trama terriblemente interesante. Pero a nivel estructural y textual no tiene mayor interés: los temas se presentan de una forma plana y superficial, los giros narrativos son dramáticos y poco sutiles en ocasiones, esa estructura ligeramente circular es tan evidente que resulta hasta sonrojante. Pero hay que decir también que se ve un intento de creación literaria potente aquí. Aparte de los personajes, ya comentados (y que me parece muy importante, pues esta característica hace mucho por eliminar los defectos que se puedan encontrar), lo que es obvio, el cambio radical con sus obras anteriores, se hace más evidente. Rowling se esfuerza en cambiar de tono, y lo consigue (más o menos, el tono cambia, pero le falta mucho).

Al principio de la lectura encontramos alguna cosa (descripciones excesivamente visuales, sobre todo, pero también metáforas, chascarrillos) que parece dejar entrever que Rowling no tiene muy claro cómo manejarse fuera de un público infantil. Sin embargo, lo certero de los personajes y lo cruel de sus acciones maquilla esta prosa demasiado desenfadada, naïf, inocentona. Prueba de esto es la diferencia, tanto temática como formal, entre narración y diálogo, donde verdaderamente se lucen los personajes de la obra. Pese a los errores que contiene, como os digo, Rowling ha sabido jugar sus cartas de una forma muy adecuada: consigue que el lector pierda de vista la torpeza narrativa con una trama interesantísima y unos personajes con mucha fuerza. Diría que tengo ganas de ver cómo sigue desenvolviéndose y que confío en ella, porque sí pienso que una próxima novela podría mejorar mucho estos aspectos no pulidos. Pero visto que ha retornado con alegría y buen hacer (lo de buen hacer es un supuesto) a su zona de confort juvenil casi mejor digo que si buscáis una lectura entretenida e interesante sin más os hagáis con Una vacante imprevista y punto.